Hola, esta semana les compartimos 10 consejos para ser un estudiante organizado, tomen nota 

1. DEFINE TUS OBJETIVOS

Es importantísimo saber a dónde quieres llegar. Y para cumplir esos objetivos es fundamental dividirlos en pequeñas tareas. Si no divides tus objetivos, te resultará agobiante intentar llegar porque seguramente cada objetivo por sí solo al principio parezca difícil de alcanzar. 

 

2. TEN CONTIGO SIEMPRE UNA AGENDA

Ya sea en papel o digital te servirá para anotar todo lo que debes ir haciendo, las tareas que terminar y te servirá para planificar tu estudio diario. Especialmente necesario para ir añadiendo la lista de tareas en que has dividido tus objetivos. Anotándolo todo te aseguras de estar super organizado y que no se te olvide nada importante que debas terminar. 

 

3. MANTÉN UN PLANNING SEMANAL Y MENSUAL

Es muy útil tener escrito en un lugar todo aquello que debes terminar ésa semana y ése mes, que lo puedas ver en su totalidad de un vistazo.  Te permitirá planificar mejor.

Incluye las fechas para cada examen y cada proyecto que debes presentar y calcula hacia atrás para saber cuándo debes empezar a prepararlo.

Prioriza según la importancia de cada tarea y según la fecha en que lo debes terminar.

Deja tiempo para divertirte. Esto es tan importante como estudiar … ¡Pero sólo si realmente has estudiado, por supuesto!

 

4. MANTÉN UN SISTEMA DE ARCHIVO

Un sistema que te ayude a guardar todas tus notas de manera organizada. Si eres más de papel una carpeta archivadora te permitirá guardar todo tipo de notas en cada asignatura. Si eres más digital y vives pegado a tu portátil utiliza alguno de los recursos como OneNote  que podrás sincronizar en otros dispositivos y compartir con otros compañeros. Permite crear todas las carpetas y archivos que necesites para cada asignatura.

5. MANTÉN UNA LISTA DE CONTACTOS

Emails o teléfonos tanto de compañeros de estudios como de profesores, biblioteca, secretaría,  etc. para no perder tiempo si necesitas cualquier información.

 

6. UTILIZA NOTAS DE VOZ

Dale un mejor uso del que habitualmente le das y en vez de pasar tanto tiempo en las redes sociales utilízalo para machacar conceptos que hay que memorizar y son dificiles. Solo el hecho de grabarlos y escucharse a sí mismo después no sé por qué  ayuda mucho a retener aquello que al leer cuesta retenerlo.

 

7. SI TE DESMOTIVAS

Hay muchos momentos en que te sentirás sin ningunas ganas de estudiar. Es muy comprensible. La motivación es algo muy personal y debes buscarla. No llega sola de repente. Sé muy estricto contigo mismo y establece la rutina diaria de estudio para que cuando llegue esa "desmotivación" tengas tan interiorizada esa rutina que avanzarás incluso sin ganas y te será más fácil terminar tus tareas. 

 

8. REPASA DIARIAMENTE

Ya se que es lo que siempre te dicen tus padres  ... ¡pero es que está comprobado! Si repasas diariamente lo hecho en el día o el día anterior como completar notas, revisar lo que no se entiende bien e ir con las preguntas al profesor, ordenar los apuntes, hojas, fotocopias que te han entregado, etc. además de no necesitar dedicarle demasiado tiempo te costará mucho menos preparar los exámenes ¡Mucho menos!

 

9. ADELANTA LO QUE SE VA A VER AL DÍA SIGUIENTE

Unos minutos para leer lo que se va a tratar en clase mañana, te servirá para que cuando lo escuches lo entiendas mejor y te será mucho más fácil aprenderlo. Además te permitirá preguntar en el momento lo que no entiendes pues muchas veces hasta que no te pones a repasar no te das cuenta de las dudas que tienes.

 

10. APUNTA TODOS LOS COMENTARIOS DE LOS PROFESORES

Cuando un profesor te corrige un examen y te comenta los fallos que has tenido o lo que debes mejorar, cómo hacer un determinado tipo de ejercicio, o como responder a determinadas preguntas anótalo rápidamente para que no se te olvide. Eso te ayudará en el futuro a no cometer los mismos errores y a saber lo que el profesor te pide.

Esperamos les sean útiles estos consejos, nos leemos en la próxima

Administración, medicina, derecho, contabilidad… Tantas carreras profesionales, pero ¿no sabes cuál elegir? Para tomar la decisión correcta, es necesario que tengas claro cuál es tu vocación, tus intereses, tus habilidades y cuáles son tus perspectivas de desarrollo laboral que esperas.

La elección de tu carrera es una decisión muy importante que tienes que meditar, por ello necesitas de tiempo y dedicación.

Comencemos por definir el concepto habilidad: una aptitud natural que desarrolla el ser humano para desempeñar alguna actividad de una manera eficiente.

 

Por otro lado, la vocación es la inclinación de cada uno hacia alguna profesión u oficio de acuerdo a nuestras habilidades o destrezas. La vocación no es algo natural, es algo que vamos adquiriendo con la experiencia y se basa en nuestros gustos, intereses, aptitudes y cómo los desarrollemos. Es un proceso de aprendizaje que tenemos a lo largo de nuestra vida.

 

Las habilidades vocacionales se dividen en diferentes tipos de acuerdo a la profesión u oficio a la que nos dediquemos, las más representativas son:

 

Habilidades técnicas.  Aquellas que por lo general su enseñanza es simple, no se basan en conceptos o teorías académicas, sino más bien se aprenden y perfeccionan en el puesto de trabajo. Por ejemplo, la persona que cambia los neumáticos de un automóvil no estudió una carrera profesional pero perfecciona esa actividad con la práctica.

 

Tenemos también las habilidades sociales. Se basan en las relaciones interpersonales, tratar con clientes y la interacción con el público. Las personas con este dominio de habilidad les es fácil resolver problemas, dirigir un grupo en equipo, motivar a sus compañeros de trabajo y ser un ejemplo para el resto. Muchas habilidades sociales no se aprenden en un entorno profesional y se desarrollan a través de relaciones mucho antes de la educación formal.

 

Dentro de la orientación educativa los alumnos reciben ayuda a través de los profesores para lograr un mejor conocimiento de sí mismos en cuanto a habilidades y aptitudes con información sobre las alternativas que se presentan durante sus estudios.

La orientación educativa también le da una perspectiva más personal al profesor, en cuestiones vinculadas a la salud laboral y la carrera profesional, lo cual les ayudará a la hora de tratar esos aspectos que tienen una incidencia directa en los alumnos.

 

Existen diferentes herramientas como los test vocacionales, los cuales se encargan de evaluar tus intereses y habilidades vocacionales en todas aquellas actividades y campos de la vida laboral tales como: artístico, biológico, humanista, mecánico, comercial, letrado, ecológico, social, geográfico, matemático, etc. También te ayudan a evaluar tu perfil personal, es decir en base a esos resultados, los campos en los que mejor te desempeñarías.

 

Si aún  decides qué es lo que quieres estudiar, tener en mente estos consejos y esta información te ayudará a despejar y tener más claro el panorama de esta decisión que sin duda alguna forjará tú futuro y vida profesional.

 

Recuerda que la elección de tu carrera no es una decisión que se toma a la ligera,  es un proceso que reflejará tus expectativas vocacionales y laborales para llegar al éxito; es una decisión para toda la vida.

 

Fuente: www.utel.edu.mx

Si te gustaría aprender con mayor rapidez, hay algunos trucos científicos que te pueden ayudar a entender y memorizar conceptos y tareas. Los investigadores especializados en ciencia cognitiva llevan estudiando durante años cómo aprendemos los seres humanos, lo que les permite ofrecernos consejos útiles para acelerar el proceso y que éste sea más eficaz.

A continuación te dejamos los consejos científicos para aprender cualquier cosa más rápido y estudiar mejor.

 

1.- Aprende partes individuales

Las habilidades son más fáciles de estudiar aprender como partes individuales. Por este motivo resulta útil dividir los conocimientos en distintas unidades, para ir reproduciéndolas una por una hasta dominarlas. Con el tiempo, la acumulación de estas habilidades más pequeñas se irá sumando en el aprendizaje de la habilidad mayor.

Por ejemplo, para aprender fotografía, lo mejor es ir conociendo uno por uno el funcionamiento de los distintos componentes, como el obturador o el objetivo. Poco a poco estos conocimientos se irán sumando y permitirá aprender más rápido la habilidad superior.

 

2.- Concéntrate en una única cosa

Si quieres aprender más rápido, lo mejor es que pongas los cinco sentidos y que no te distraigas haciendo otras cosas. La multitarea no funciona cuando queremos almacenar información nueva, así que no puedes estar a varios temas a la vez. Además, cada vez que te distraes necesitas alrededor de 25 minutos en volver a concentrarte.

 

3.- Escribe lo que aprendes

Deja de lado el teclado, coge lápiz y papel y escribe los nuevos conocimientos que vas adquiriendo. Seguro que alguna vez has escuchado que escribir a mano nos ayuda a consolidar lo que aprendemos, y se trata de una afirmación respaldada por la ciencia.

De acuerdo con los científicos, trazar las letras sobre el papel supone un vínculo cognitivo más fuerte que mecanografiar. Un estudio de 2014 descubrió que los estudiantes que toman notas a mano recordaban mejor los hechos, clasificaban mejor las ideas complejas y sintetizaban mejor la información. Por ello, escribir es otro de los trucos científicos para aprender más rápido.

 

4.- Los errores ayudan a mejorar

No hay nada más natural que equivocarse y los errores nos ayudan a interiorizar mejor aquello que hemos hecho mal. Un estudio del aprendizaje motor revela que el cerebro reserva un espacio para los errores, lo que nos permite recuperar estos recuerdos para mejorar en futuros intentos. Por tanto, es importante ver los fallos de manera positiva, analizarlos y descubrir cómo enmendarlos.

 

5.- Practica tanto como puedas

Cuanto más practiques, más aprenderás. De acuerdo con la ciencia, cuando nuestro cerebro tiene que llevar a cabo una tarea una y otra vez, los caminos se van tallando de una manera constante hasta quedar para siempre.

 

6.- Enseña a otras personas

Un truco interesante para consolidar las habilidades es enseñar a otras personas. Cuando utilizas los conceptos aprendidos y los describes con tus propias palabras, además de dominar la idea estás haciendo más profundo tu conocimiento de ella.

 

7.- Ser optimista ayuda a tener éxito

Ser positivo y confiar en tus capacidades es otro consejo para estudiar mejor, aprender más rápido y tener éxito. Los pensamientos negativos producen ansiedad, y este sentimiento impide explorar soluciones para resolver los problemas. Por este motivo, si te enfrentas a las nuevas tareas con optimismo tienes más posibilidades de conseguir tu objetivo.

 

Esperamos pongas en práctica estos 7 consejos, nos leemos en la próxima.

Si se te dificulta expresarte ante varias personas, sigue estos tips que te convertirán en un buen orador. 

 

Hablar en público es una actividad desagradable para muchos y cuanto mayor sea la importancia del evento, peor el miedo. Sin embargo, como estudiante deberás enfrentarte constantemente a exposiciones y presentaciones, ya sea ante tu equipo, compañeros del salón, maestros, etc... y debes hacerlo de la forma correcta para conectarte con tu audiencia.

 

Pero hablar en público en realidad no es tan difícil. No es otra cosa que conversar, y eso lo haces prácticamente todo el tiempo. El misterio desaparece una vez que se ha aprendido cómo hacerlo.

 

Aquí te entregamos algunas claves para convertirte en un buen orador y aprender a expresar tus ideas ante una audiencia, ya sea de diez, cien o mil personas:

 

1. Exprésate con sencillez

La gente que te escuche captará una o dos de las principales ideas que expongas. Si no puedes expresar en un par de enunciados el punto que propones comunicar, entonces tu alocución no está bien definida. Y si no sabes con previsión lo que quieres decir, mucho menos lo sabrás decir en público.

 

2. Organízate

Sea larga o corta tu disertación, es importante ordenar los elementos de la misma. Hay que prever la introducción, los puntos principales que se van a exponer y la conclusión.

A veces, una buena forma de comenzar resulta ser la frase final. Una vez que sabes a dónde te diriges, puedes escoger el camino que más te plazca para llegar allí. Es decisivo tener un final poderoso y contundente, pues en la mayoría de los casos es lo que la gente mejor recuerda.

 

3. Sé breve

Evita los discursos demasiado largos y rolleros.

 

4. Sé sincero
Si tratas de ser distinto a como eres (poco natural), probablemente no vas a convencer a nadie. Si no te parece graciosa una anécdota, no esperes que el público se ría con ella. Si la información que pretendes transmitir no te despierta un verdadero interés, tampoco lo despertará en los demás.

 

5. Aduéñate de la situación

En los primeros momentos de un discurso se establece el vínculo entre el público y el expositor. Sonríe, agradece a la persona que te presentó y luego espera un momento.

No empieces hasta que hayas captado la atención de todos los presentes. Cada una de esas personas comprenderá inmediatamente que el orador le está hablando a ella, y su cerebro se dispondrá a prestarle atención. Eso es precisamente lo que quieres.

 

6. No leas, habla

Leer ante un auditorio no resulta tan eficaz como hablar directamente y con el corazón; la expresión espontánea quizá no sea tan pulida, pero definitivamente es mejor.

No es recomendable redactar discursos, pero sí lo es llevar notas para recordar lo que quieres decir, y saber en qué parte va uno. Una buena idea es hacer bullets con los puntos principales o con datos importantes que quieras dar a conocer.

 

7. Relájate

Cuando estamos sometidos a tensión nerviosa, a menudo olvidamos cómo respirar correctamente. Toda persona que acostumbra presentarse o actuar en público conoce la importancia de la respiración.

No inhales profunda y forzadamente, ni respires con mayor rapidez que de lo normal; te puedes hiperventilar. Para relajarte, sólo tienes que mover el diafragma suave y rítmicamente y dar inhalaciones largas y profundas.

 

Nos leemos en la próxima.

Estar entre dos carreras y no saber cuál elegir es algo más común de lo que crees y existen varias maneras de comenzar a conocerte y así saber qué es lo que realmente quieres.

Esta semana les compartimos 8 consejos que debes seguir si estás entre dos carreras y no sabes cuál elegir:

 

1) Define por qué te gustan las dos carreras

Pregúntate por qué te gusta cada una o si te estás dejando llevar por razones diferentes al gusto, como seguridad económica, o por ser una carrera que tus papás aceptarían más.

 

2) Elige la carrera que te apasiona más

Si al analizarlo te das cuenta que una te gusta más y la otra la eliges por diversas razones entonces el consejo es que te orientes por la que más te gusta. Cuando uno hace lo que le gusta las ganas que siente por eso hace que desarrolle habilidades distintas y repercute en tu rentabilidad y otros factores.

 

3) Puedes integrar ambas carreras

Si las dos carreras te gustan, ambas te apasionan, entonces proyecta tu futuro y vislumbra cuál te gustaría que sea tu columna vertebral. Muchos profesionales juntan las carreras que les gustan y una la estudian en la universidad y otra en especializaciones.

 

4) Conoce a profundidad las dos carreras

Conoce con realismo ambas carreras para que tus dudas sean despejadas de la manera adecuada.

 

5) ¿Cuál es tu objetivo?

En primer lugar, hay que analizar con qué objetivo quieren estudiar. En base a eso van a decidir si quieren estudiar una carrera de pregrado/tecnicatura o hacer una carrera de grado. Tienen que pensar en todas las variables ya que no todas las carreras tienen la misma duración, ni se cursa la misma cantidad de horas. La elección del tipo de carrera depende de la situación personal de cada uno. En algunos casos, uno puede arrancar estudiando una carrera corta (tecnicatura o pre grado) y luego continuar la carrera en la universidad, y así obtener el título de grado.

6) Análisis del plan de estudios

Otro de los elementos a analizar es el plan de estudios. Este se refiere a la forma de organización de los contenidos y actividades que se consideran básicos en la formación académica. En el plan de estudios figura la nómina de materias de la carrera. Dependiendo de la universidad, puede que haya variaciones en el plan de estudios.

 

7) Ver los posibles campos laborales

Informarse en profundidad el campo laboral de las carreras de tu interés. Se refiere a las funciones y los ámbitos dónde vas a poder desempeñarte con tu profesión. Hay carreras que tienen un campo laboral más amplio que otras. Es importante conocerlo, ya que te va a dar la pauta de en qué lugares podrías trabajar y si te ves o no en esos ámbitos. Pueden aprovechar y explorar distintos escenarios posible de trabajo.

 

8) Sueldos y demanda

Conocer las condiciones del mercado laboral. Es decir, cuáles son las oportunidades laborales de esa profesión. Considerar las condiciones de empleo y los salarios que reciben los profesionales, puede ser un aspecto más a considerar en la elección de la carrera.

Esperamos que estos 8 consejos te sean de utilidad, nos leemos en la próxima.

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